
ANUARIO DE INVESTIGACIÓN NÚMERO 11
33Mea culpa: Análisis del discurso que utilizó el papa Francisco entre los años 2013 y 2015 para el manejo de crisis institucional de la Iglesia católica
I. Planteamiento del problema
Se parte del supuesto de que la Iglesia católica es una
institución y, por ello, posee detrás una planicación
estratégica que consiste en tener objetivos, una estrategia
de implementación y un delimitado plan de acciones a
realizar para cumplir las metas y objetivos esperados.
Ante esto, existe la posibilidad de que, en tiempos
difíciles, se utilice una estrategia de comunicación que
permita atender las necesidades y problemáticas que
producen una crisis institucional.
En los años 80, el papa Juan Pablo II impulsó una doctrina
con disciplina rígida, esto produjo opiniones y debates
de la comunidad internacional por el hecho de condenar
el pensamiento diferente al de la Iglesia católica y por
nombrar obispos que mantuvieran un perl conservador
ante las problemáticas sociales del mundo (Navarro-
Ramos, 2014). Hasta el periodo nal del papa Juan
Pablo II, la Iglesia católica trató de sobrellevar los
problemas institucionales y de comunicación, entre los
que estaban su lado conservador frente a los cambios
culturales del mundo moderno, su rechazo a ideologías
sociales especícas, su transparencia en asuntos
internos, manejo de crímenes dentro de la Iglesia
católica alrededor del mundo y su difícil argumento
para reconocer sus posibles errores (Kelly, 2015).
Desde los años 70 hasta el siglo XXI, la Iglesia católica se
vio involucrada en muchos casos de abusos sexuales por
parte de miembros internos. La prensa e instituciones
sacaron a la luz estos hechos y se exigió al Vaticano una
investigación interna de los culpables y la indemnización
de las víctimas. Además, se demandó indagar la manera
en la que esta institución enterraba estos casos con
impunidad, burocracia y poca transparencia, pero esta
investigación nunca se realizó (Quinn, 2013).
En 2012, la prensa mundial tituló como Vatileaks una
serie de documentos ociales y condenciales del
Vaticano ltrados a un periodista italiano de manera
ilegal y secreta. Su publicación causó mucho ruido y
afectó de gran manera la imagen institucional de la
Iglesia católica. La información involucraba a personas
muy cercanas al papa Benedicto XVI1 y a altos mandos
dentro del vaticano (Associated Press, 2012).
Los factores comunes que salen a la luz en estos hechos
son la poca transparencia y las malas prácticas internas,
causas de la inestabilidad y desconanza que proyecta
durante estos años la Iglesia católica. Según Beltrán
(2013), la crisis de esta institución ha provocado que
disminuya la credibilidad y la conanza en las jerarquías
y miembros de la Iglesia. A la crisis se le suma los
escándalos sobre lavado de dinero dentro del Banco
del Vaticano, lucha de poder interno, declaraciones
sobre una Iglesia dividida, corrupción, ltración de
información, escándalos de pederastia por sacerdotes y
chantaje a sus víctimas, arma Beltrán. “Lo novedoso de
estos problemas es que, siendo una institución como la
Iglesia católica, salgan a la luz” (Beltrán, 2013, pág. 5). Es
indudable que estos hechos y ltraciones de información
contribuyen a debilitar su imagen, asegura Beltrán.
Mientras todos los hechos descritos sucedían, la
comunidad católica en El Salvador, en Latinoamérica
y en el mundo en general disminuyó de manera
notoria. Gracias a periódicos e informes ociales del
Vaticano, se comprueba una disminución progresiva
de católicos en el mundo durante los años en que los
hechos antes mencionados ocurrían y salían a la luz.
En 2013, el papa Benedicto XVI renuncia a su ponticado,
un hecho que no sucedía desde 1415. Un mes después
se elige como sucesor el cardenal Jorge Bergoglio, quien
toma el título de papa Francisco ante una Iglesia atacada
desde varios públicos. Por su procedencia latina y de
formación jesuita, el papa Francisco se diferencia de sus
antecesores. Desde sus primeros días se perló como
un hombre de cambios, aunque lentos, y dejó la puerta
abierta para reconocer la necesidad de modicaciones
estructurales en la institución, y con una clara tarea de
reconstruir la Iglesia católica (Navarro-Ramos, 2014).
1 Joseph Ratzinger, elegido como el papa número 265 de la Iglesia
católica el 19 de abril de 2005, y que ocho años después renuncia
a su papado. Durante su periodo, la congregación enfrentó varios
casos de abuso sexual cometidos por sacerdotes. Afrontó las críticas
sobre la homosexualidad, una pérdida signicativa de eles católicos
y la corrupción en el Vaticano. Benedicto XVI ha sido el único papa en
los últimos 500 años en dimitir a su cargo.